La cinta de correr se ha consolidado como uno de los equipos de cardio más eficaces para esculpir la figura e iniciar una pérdida de peso duradera. Capaz de generar un gasto de hasta 800 kcal por hora, su eficacia depende no obstante de un enfoque metódico del entrenamiento. Para maximizar sus resultados, la ciencia del deporte destaca dos protocolos principales.
La resistencia básica: quemar grasa de forma suave
La resistencia básica consiste en correr a intensidad moderada durante 45 minutos o más. El ritmo debe seguir siendo cómodo: debe poder hablar sin quedarse sin aliento, lo que corresponde aproximadamente al 65 % de su frecuencia cardíaca máxima (FC máx.).
Ejemplo: si su FC máx. es de 200 lpm, intente mantener 130 lpm durante toda la sesión.
A esta intensidad, su cuerpo recurre prioritariamente a sus reservas de grasa: es lo que se denomina lipólisis. La mayoría de las cintas de correr disponen de sensores de pulso integrados para seguir su frecuencia en tiempo real; es el caso de la Guépard EVO, que integra estos sensores directamente en las empuñaduras de la cinta.
El HIIT: quemar más en menos tiempo
El HIIT (High Intensity Interval Training) alterna esfuerzos cortos e intensos con fases de recuperación activa. Una sesión suele durar 20 minutos como máximo.
Ejemplo: 12 repeticiones de 30 segundos de carrera rápida, intercaladas con 15 segundos de marcha o trote.
Científicamente reconocido, el HIIT es especialmente eficaz para reducir la masa grasa de todo el cuerpo, incluso después del esfuerzo.
¿A qué velocidad correr para adelgazar?
No existe una velocidad universal: todo depende de su nivel. En lugar de fijarse en una cifra en km/h, guíese por su frecuencia cardíaca objetivo (65 % de su FC máx. para la resistencia). Tras un calentamiento, suba progresivamente hasta alcanzar esta zona y manténgala. Verá de forma natural a qué velocidad corresponde en su caso.
¿Qué músculos trabaja la cinta de correr?
Correr trabaja principalmente las extremidades inferiores: gemelos, isquiotibiales, cuádriceps y glúteos. Para intensificar el trabajo de los glúteos y de la cadena muscular posterior, aumente la inclinación de la cinta y camine o trote sin agarrarse a la barandilla. La faja abdominal también interviene, sobre todo a alta intensidad.
Para encontrar el aparato perfectamente adaptado a su perfil y a su espacio, consulte nuestra guía de compra completa: «¿Cómo elegir su cinta de correr?»