Si observa un depósito negro en las ruedas, no suele indicar una avería, sino suciedad. Esta materia es una mezcla de polvo y residuos procedentes de un ligero desgaste del raíl y/o de las ruedas, que puede crear rozamientos y alterar la fluidez del movimiento.
La limpieza es el primer paso y, en la mayoría de los casos, el único necesario.
1. Limpieza
- Limpie las ruedas: frote las superficies negras de las ruedas con un paño humedecido con agua jabonosa o alcohol de limpieza hasta que vuelvan a estar limpias. Hágalas girar para limpiar toda la circunferencia.
- Limpie el raíl: también es importante limpiar el canto del raíl (la superficie por la que ruedan las ruedas) para eliminar cualquier rastro del depósito negro.
2. Lubricación
Una vez que el raíl esté perfectamente limpio y seco, puede aplicar una capa muy fina de lubricante de silicona pura si lo desea.
⚠️ Atención: no utilice nunca lubricantes a base de aceite o grasa (tipo WD-40, etc.), ya que atraen el polvo y pueden agravar rápidamente el problema.
Si, tras una limpieza completa, el problema persiste o reaparece inmediatamente, podrá plantearse la sustitución de las ruedas.